martes, 29 de mayo de 2012

Más pruebas contra los imputados.

Con las declaraciones brindadas la semana pasada por los testigos hubo significativos avances sobre los hechos ocurridos dentro de la Comisaría 4ª de Cipolletti y en el Operativo Cutral Co.
 
Por GEORGINA GONZALES
También fueron relevantes los testimonios del ex fiscal federal de Bahía Blanca Hugo Cañón y de Stella Segado, quien trabajó en la elaboración del archivo de la Conadep.

Neuquén - Las audiencias del juicio oral y público contra 24 represores acusados de violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura en la región se reanudaron el martes con la declaración de Luis Guillermo Almarza Arancibia, quien fue detenido en Plaza Huincul el 15 de junio de 1976. Su declaración evidenció una vez más los fuertes tormentos que sufrieron los detenidos en la Comisaría Nº14 de Cutral Co, cuyo jefe era el comisario Héctor Mendoza (extraditado desde Paraguay en el marco de la causa en la que se investigan delitos de lesa humanidad pero que no está imputado en este tramo).

Almarza recordó que en esa dependencia policial lo tiraron al piso, boca abajo, le pisaron la espalda, le saltaron encima y por último lo dieron vuelta para continuar golpeándolo en la parte frontal de su cuerpo. Pero ese fue sólo el inicio de su derrotero carcelario. Lo trasladaron al distrito militar que funcionaba en la esquina de Perito Moreno y Olascoaga, a la U9, al Comando de la VI Brigada de Infantería de Montaña y, en varias oportunidades, a la Policía Federal. También a la U6 de Rawson y a la U9 de La Plata hasta conseguir la libertad en 1980 que le permitió exiliarse en Bélgica.

Esta víctima fue además uno de los últimos en ver a cuatro de las personas que permanecen desaparecidas. Recordó que un día de noviembre de 1976, los detenidos Osvaldo Cancio, Javier Seminario, Miguel Ángel Pincheira y Sergio Méndez fueron sacados de sus celdas en Rawson en medio de un gran movimiento. Después le avisan que los diarios hablaban de que habían sido dejados en libertad.

Emiliano del Carmen Cantillana, detenido en la madrugada del 15 de junio de 1976 por parte de fuerzas del Ejército en Plaza Huincul, también relató los tormentos sufridos en la comisaría de Cutral Co identificando a Mendoza.

Confirmación
Los nombres de los imputados que más resonaron durante las audiencias fueron los de Miguel Ángel Quiñones, quien se desempeñaba por entonces como oficial de la Comisaría Cuarta de Cipolletti; Gustavo Vitón, asignado a la jefatura de esa dependencia policial, y Antonio Camarelli, jefe de la dependencia policial de la ciudad rionegrina.

Los vejámenes sufridos por los detenidos en la comisaría cipoleña siguieron siendo reflejados durante el testimonio de Elena Meraviglia.

Por el secuestro de su ex esposo Luis Genga, la mujer relató que en varias ocasiones se entrevistó con Camarelli, quien nunca le brindó precisiones sobre el destino de, en ese entonces, secretario General del gremio docente rionegrino, UNTER. Junto con Genga habían sido detenidos María y Silvia Botinelli y Jorge Villafañe. Recordó la detención dentro de su domicilio de otras de las víctimas de este juicio, Silvia Barco.

Casa tomada
El matrimonio Blanco también pudo declarar para disparar directamente sobre las responsabilidades de la Policía de Río Negro en sus detenciones ilegales.

Quiñones, Vitón y Camarelli fueron los apellidos que volvieron a retumbar en la sala. Norberto Blanco, detenido en marzo y en agosto de 1976, dijo que en los últimos años “se intentó minimizar la responsabilidad de la Policía de Río Negro”. “Si bien yo no sufrí tormentos en la Comisaría de Cipolletti, sí fue Quiñones el que allanó mi casa, el que detuvo a mi hermano, el que me llevó al Batallón donde me torturaron”, destacó. Su mujer, Silvia Barco ubicó a Quiñones y Vitón como los responsables del allanamiento de su vivienda y la permanencia de varios oficiales en su casa quienes exhibían sus armas a sus dos hijos, de 3 y 4 años. “Los dos oficiales con capacidad de tomar decisiones, de comando eran Vitón y Quiñones”, afirmó.

Remordimientos
Jorge Luis Cassolini, comisario retirado de la Policía de Neuquén, reveló que el operativo represivo en Cutral Co, donde se detuvo a estudiantes y militantes de partidos políticos, fue conducido por el Jefe de Inteligencia de la Sexta Brigada, Oscar Lorenzo Reinhold.

El testigo, quien se desempeñaba en el Departamento de Informaciones de la Policía provincial, declaró que en junio fue enviado con su jefe, comisario René Poblet, a Cutral Co “para quedar a las órdenes del Ejército”.

Admitió que conoció a Enrique Casagrande, Eduardo Molina Ezcurra, quienes trabajaban en Inteligencia del Ejército, y al ex agente Raúl Guglielminetti. Afirmó que detuvieron entre 10 y 15 personas y que todos estaban esposados.

También se empezó a profundizar el caso del único detenido de "La Escuelita" que logró fugarse -Hugo Obed Inostroza- a través de la declaración de un ex compañero de trabajo, el albañil Sergio Larenas Bascuñan.

El testigo confirmó que el secuestro de Inostroza, el 26 de agosto de 1976 en su vivienda de la calle Manuel Estrada de Plottier, fue realizada "en forma violenta" por los militares.

Homicidios
Las declaraciones del ex fiscal federal de Bahía Blanca Hugo Cañón, quien estuvo a cargo de las investigaciones de delitos de lesa humanidad en esa ciudad, y de Stella Segado, ex Directora Nacional del Archivo de la Conadep, sirvieron de puente para que la querella de la APDH solicitara al tribunal que las desapariciones sean juzgadas como homicidios.

Las pruebas compartidas por los especialistas condujeron a decir que los desaparecidos fueron asesinados y la APDH quiere que se juzgue a los responsables, postura apoyada por la querella de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y repudiada por las abogadas del Ceprodh.