jueves, 10 de mayo de 2012

Secuestrados en las escuelas

 "La dictadura fue sanguinaria, como nunca hubo violaciones tanto a hombres como a mujeres, esta vez voy a presentarme pidiendo que se tengan en cuenta las violaciones como delito de lesa humanidad", dijo Dora Seguel, testigo – víctima en este juicio.

Al menos tres directivos de escuelas secundarias declararán esta semana -dos lo hicieron ayer- porque durante el operativo Cutral Co, cuatro adolescentes fueron arrancados de los establecimientos secundarios para ser llevados a cruentos interrogatorios en la unidad policial de Cutral Co. Octavio Méndez tenía 15 años cuando el oficial Vizcarra -según declaró- entró en su búsqueda a la escuela comercial nocturna, mientras afuera el establecimiento estaba rodeado por soldados que incluso se metieron en los patios de recreo donde "apuntaba al alumnado", dijo tanto Octavio en su declaración como el vicedirector de la nocturna de mujeres, Mario Gercek, quien dijo haberse enterado de esta situación "después, por los alumnos". Pedro Maidana, también retirado del la ex ENET, llegaba a los 19 cuando se lo llevó el Ejército de adentro de la secundaria. Dora y su hermana tenían 16 y 17 cuando fueron secuestradas y según aseguró Dora, fue víctima de un ultraje sexual en el procedimiento. Como testigo-víctima Dora Seguel ya declaró en Bahía, y está previsto que lo haga en estas audiencias por los casos de los otros secuestrados en la zona petrolera. Su causa aún no llega a juicio, pero ya adelantó que cuando se presente ante los jueces solicitará que se declare la violación como una herramienta de tortura que fue utilizada durante los secuestros y desapariciones, declarados delitos de lesa humanidad.

"Nosotros o el Ejército"

 Mario Gercek era profesor en el Centro de Educación Técnica 6, actual CPEM 1, de Cutral Co y estaba a cargo de la vicedirección en el turno nocturno. Ayer relató ante el tribunal cómo, contra su voluntad, la policía se llevó del establecimiento a las hermanas Seguel, Dora y Argentina. Arlén, hermana de éstas está desaparecida y Dora permaneció secuestrada y fue sometida a tormentos. Gercek dijo que en horario de clases se presentó un oficial de la policía provincial -recordó que era joven como único detalle- y que le dijo que se tenía que llevar a las hermanas Seguel. "Si no tienen permiso de la madre no se las puedo entregar, porque son menores", dijo que le planteó al efectivo.

El policía le replicó: "Ni las sacamos nosotros, entra el Ejército a sacarlas". Y se llevó a las adolescentes. Agregó que posteriormente los alumnos le dijeron que en el patio había soldados que los apuntaron con las armas. Hay varios testimonios que dan cuenta que en el operativo participaron policías y militares. También declaró Lidia Muñoz, esposa de Gercek que era directora interina del colegio del turno diurno, del mismo edificio.