jueves, 21 de junio de 2012

: "El torturador deshumaniza a la víctima"

Pedro Justo Rodríguez: "El torturador deshumaniza a la víctima"
Sufrió todo tipo de tormentos en comisarías de Río Negro y Neuquén, en la Policía Federal, La Escuelita y en la U6 de Rawson. Se exilió en Londres, donde comenzó a brindar ayuda psicológica a víctimas de torturas.
 
Antes de su secuestro, el 30 de marzo de 1976, era secretario de Gobierno de la Municipalidad de Cinco Saltos.
Neuquén- En los primeros días de abril de 1979, Pedro Justo Rodríguez llegó a Inglaterra luego de haber pasado por la dolorosa experiencia de la tortura y todo tipo de tormentos. Atrás –si es que esas vivencias pueden dejarse en el pasado– habían quedado el amenazante y violento interrogatorio que el oficial del Departamento de Inteligencia Miguel Ángel Quiñones (imputado en este segundo tramo del juicio) le hizo en la Comisaría Cuarta de Cipolletti; su detención en la U9 de Neuquén, donde reconoció a los jóvenes del barrio Sapere –algunos de ellos hoy desaparecidos–; los cables de la picana eléctrica que le pusieron entre la venda de los ojos durante su cautiverio en el centro clandestino de detención La Escuelita hasta caer desvanecido; la cárcel de Rawson, donde "el oficial Carrizo nos pegaba por placer" y a la que describió como "muy dura, de grandes provocaciones"; aquella tenebrosa celda de la Policía Federal de Neuquén donde lo interrogó el ex agente de Inteligencia Raúl Guglielminetti y reconoció al jefe de la delegación Jorge Alberto Soza, quien un tiempo atrás lo recibió en la Municipalidad de Cinco Saltos, donde se desempeñaba como secretario de Gobierno de la intendencia de Justino González para pedir un terreno en Lago Pellegrini.

Unos días después del golpe de Estado, precisamente el 30 de marzo de 1976, Rodríguez fue sacado delante de su esposa y sus dos hijos pequeños de su casa en Cinco Saltos por una patrulla militar junto con la Policía de Río Negro.

Rodríguez arribó a Londres a raíz de las gestiones realizadas por su esposa, quien se había comunicado con amigos ingleses que pertenecían a Amnistía Internacional, hasta que en 1979 el Poder Ejecutivo autorizó su salida y allí comenzó su exilio en Gran Bretaña.

Una vez instalado en Londres, Rodríguez ingresó a un programa de protección para la recuperación de víctimas de torturas, financiado por Sting, cantante de The Police. El mismo que iba a verlo a Orlando "Nano" Balbo –quien quedó con una sordera a raíz de las torturas- y le cantaba canciones al oído como parte de la terapia para que comenzara a reconocer los tonos de la voz humana.

Un tiempo después, este hombre de 70 años nacido en Mendoza, decidió transitar la lucha a favor de los derechos humanos. Se especializó en Psicología Clínica y posteriormente abrió una organización que atendiera psicológicamente a las víctimas de torturas, la Fundación Médica para el Cuidado de las Víctimas de la Tortura.

En su declaración del viernes ante el Tribunal Oral Federal de Neuquén que juzga a 23 represores por violaciones a los derechos humanos que actuaron en la región durante la última dictadura militar, Rodríguez aseguró que cuando recibía la picana “el que la estaba recibiendo no era yo sino otro”, porque “es algo inesperado, uno piensa 'este no soy yo, esto no me pasa a mí'”.

“El torturador deshumaniza a la víctima, esa es la acción de la persona que tortura. La tortura traumatiza a toda una nación, destruye el tejido social de una comunidad”, subrayó. En su testimonio describió a quienes lo torturaron en La Escuelita como "profesionales". "Era gente que entre tortura y tortura se tomaban su recreo, tomaban el té, hablaban de pesca y después seguían con la picana", describió.

Sostuvo que en la situación de tortura existe algo “muy profundo para el ser humano” vinculado con la soledad. “En la tortura uno se siente en una soledad inmensa porque uno está solo con sus torturadores, y a la merced de cualquier cosa que pueden hacer”, explicó.
FuentedeOrigen:http://www.lmneuquen.com.ar -
Por PABLO MONTANARO
Fuente:Agndh
Publicado por Colectivo Ex P. Pol. Sobrev. Rosario en 09:57 0 comentarios
Etiquetas: Juicio Escuelita II-Neuquén