sábado, 9 de junio de 2012

Testimonios de Daniel Zapata y Rita Cantero

Ex conscripto dijo que limpió La Escuelita
Daniel Zapata declaró que al predio sólo accedían suboficiales designados para la guardia.
Neuquén-Durante la tarde de ayer el ex conscripto Daniel Zapata aseguró que participó de la limpieza del centro clandestino de detención "La Escuelita" en los fondos del Batallón 181 de Ingenieros de Construcciones donde visualizó “manchas de sangre”.

Zapata realizó el servicio militar obligatorio entre 1978 y 1979, perteneció a la Compañía C del Batallón y trabajaba en el parque automotor.

El testigo relató que “siempre hubo dudas sobre dónde mandaban a los suboficiales a hacer guardia”. Explicó que cuando indicaban los puestos de guardia además de los que estaban alrededor del Batallón identificados con números, mencionaban una sigla para los suboficiales. “Me daba entender que se dirigían a ese lugar ubicado en los fondos donde no se podía pasar”, aclaró.

Consultado por el presidente del Tribunal, Orlando Coscia, Zapata no pudo recordar la sigla que mencionaban para indicar ese puesto de guardia. Aunque Coscia preguntó si podía ser LRD, el testigo no logró confirmarlo. Aseguró que antes de finalizar con el servicio militar tuvo la oportunidad de ingresar a La Escuelita. Dijo que tuvo que entrar por el techo y que había una escalera para bajar.

Recordó además que afuera había una especie de fogón donde también se hacían guardias.

Dentro de esta construcción el ex conscripto recordó ver fardos de pasto y “manchas de sangre”. También llamaron su atención unos ganchos que colgaban del techo, “parecidos a los de las carnicerías”.

Zapata identificó a los imputados en esta causa Gustavo Viton, como teniente a cargo de la Compañía en la que era soldado, y Jorge Gaetani como subteniente.

Señaló que esa compañía viajó a Chile y que incluso antes del Conflicto del Beagle con ese país a fines de 1978 "nos llevaron a Allen para buscar chilenos indocumentados. A la fuerza se entraba a las casas y se veía si tenían documentos y decían que los iban a extraditar”, relató.

"Nos decían que estaba libre, pero nunca llegó"
Rita Cantero, esposa de Javier Seminario, militante del barrio Sapere detenido en agosto de 1975, aseguró que Luis Alberto Farías Barrera, imputado en la causa, estaba al tanto de su desaparición.
La víctima estuvo detenida en la Comisaría Primera y posteriormente en la U9. "Tenía miedo de que lo mataran", aseguró la mujer.
Con la declaración de las testigos Rita Graciela Cantero, pareja de Javier Seminario Ramos -detenido en agosto de 1975 en el barrio Sapere y desde entonces se encuentra desaparecido-, y de Lucía Jara, madre de Cantero, se reanudaron ayer las audiencias en el juicio por delitos de lesa humanidad contra 23 represores de la región. Jara, de 83 años, vivía con su hija y Seminario en la vivienda del barrio de Sapere donde el 20 de agosto de 1975 fue detenido.

La mujer declaró que ese día efectivos de la Policía Federal, de la provincia y del Ejército entraron a su casa y "después de revolver todo nos llevaron detenidos a mí, a Seminario y a (Rita) Graciela", a la Delegación de la Policía Federal.

Recordó que el barrio estaba "copado" por las fuerzas represivas y también detuvieron a varios jóvenes y mujeres, pero " a mí y a mi hija nos dejaron en libertad ese mismo día".

Aseguró que unos días después, el 24 de agosto, fue “levantada" por un patrullero policial en cercanías del puente carretero que une las ciudades de Neuquén con Cipolletti, cuando se dirigía a su trabajo y que entre los uniformados identificó a un efectivo de apellido Rossi.

La mujer dijo que esa noche fue detenido Seminario y que escuchó sus gritos cuando era golpeado en la Comisaría Primera. Aclaró que estuvo nueve meses en prisión hasta que el 10 de mayo de 1976 fue liberada.

Afirmó que a partir de recuperar la libertad siguió visitando a Seminario en la U9 donde lo vio muy desmejorado. "La última vez que lo vi tenía mucho miedo", contó.

Rita Cantero contó que Seminario, nacido en Perú, estudiaba la carrera de Ingeniería en la Universidad del Comahue y que en el barrio luchaba por reivindicaciones para la comunidad.

En otro momento de su declaración, relató que en la segunda detención ella estaba trabajando, "era de noche, se lo llevaron semidesnudo porque estaba durmiendo". Recordó que estuvo detenido en la Comisaría Primera y después fue trasladado a la U9, "y a partir de entonces perdimos todo contacto, hasta que nos enteramos que estaba alojado en el penal de General Roca".

Recordó que en la U9 "estaba muy mal, triste, y tenía miedo de que lo mataran". "También me dijo que lo habían picaneado", agregó.

Encuentros con Farías Barrera
La mujer dijo que varias veces fue al Comando de la Sexta Brigada de Neuquén donde era atendida por el mayor Luis Alberto Farías Barrera -imputado en esta causa-, quien le comunicó que Seminario estaba en la U6 de Rawson y a disposición del Poder Ejecutivo Nacional.

Aseguró que Farías Barrera le mostró un papel donde decía que Seminario había sido liberado y reconoció que el documento fue firmado por su pareja. "Ellos decían que estaba libre, pero no llegaba", expresó Cantero.

Por último, manifestó que "siempre procuramos dar con su paradero e hicimos presentaciones en la Embajada de Perú y ante la Comisión de Derechos Humanos y al Ministerio del Interior".
FuentedeOrigen:http://www.lmneuquen.com.ar
Fuente:Agndh