lunes, 11 de junio de 2012

"Me interrogaba con mi hija en brazos"

Nelly Curimán identificó al mayor Farías Barrera. Testimonió sobre la detención de dos desaparecidos.
Curimán dijo que los vecinos se resistían a ser reubicados.
Nelly Curimán fue detenida con ocho meses de embarazo en 1975 y para cuando salió en libertad, había ocurrido el golpe militar, ya tenía una bebé de ocho meses en brazos y su casilla de Sapere había sido destruida.

En el portón de la alcaidía, el teniente coronel Osvaldo Laurella Crippa -interventor militar de la Policía neuquina- le dijo que su detención, "fue una equivocación que éramos unas perejilas". Curimán testimonió ayer sobre la detención de Orlando Cancio y Javier Seminario -desaparecidos- en el juicio por delitos de lesa humanidad que llevan adelante los jueces Orlando Coscia, Eugenio Krom y Mariano Lozano. Laurella Crippa es el único de los 22 imputados que siguen las audiencias, en su caso desde Bahía Blanca, por videoteleconferencia.

Curimán explicó que en 1975, 11 vecinos del barrio fueron llevados a la policía Federal luego de un operativo de detención masiva en el barrio y que luego debieron ser liberados porque "no había méritos" para la detención. "A los pocos días, de a poco nos fueron recapturando a todos.

A mí me detuvo el comisario (Alejandro) Rojas, que estaba vestido de civil; yo tenía 19 años y ocho meses de embarazo y fui a dar a la celda de contraventores masculinos", dijo Curimán al tiempo que detalló que el jefe policial "era conocido como el terror de la militancia, porque integraba la brigada de informaciones y tenía mucho poder para hacer inteligencia a la militancia neuquina"; describió.

Rojas declaró el miércoles como testigo y no aportó datos a los jueces, negó tener conocimiento de detenciones en Sapere aunque estuvo en ambos operativos, le endilgó la responsabilidad de los procedimientos a los jefes policiales fallecidos y hasta desconoció sus propias declaraciones en el juicio anterior, lo que le valió un pedido de la querella del Ceprodh como testigo falso.

Curimán dijo que las detenciones en Sapere se produjeron porque los vecinos se resistían a ser reubicados, se habían organizado como asentamiento, demandaban casas y opinó que el motivo de las detenciones fue el homenaje que habían hecho el 22 de agosto a los "asesinados de Trelew", tras lo cual "hubo llamados anónimos de que algo estábamos haciendo". Se reconoció como "adherente" al PRT -Partido Revolucionario de los Trabajadores- y explicó que luego de tener a su hija durante la detención en U9, "vino el mayor Farías Barrera dos o tres días después del golpe, porque dijo que quería conocer a las presas políticas.

Agarró a mi hija en brazos y me preguntaba dónde estaba mi compañero de entonces, yo lo sentí como una amenaza, me hostigaba para que dijera dónde estaba el fugado del padre; no nos informaron que a Cancio y a Seminario no los íbamos a volver a ver", dijo.
Fuente:RioNegro.com.ar